sábado, 27 de octubre de 2012

THE GREAT GIG IN THE SKY / PINK FLOYD


"The Great Gig in the Sky" es una canción de la banda inglesa Pink Floyd que fue publicada en Marzo del año 1973 dentro del famoso disco conceptual, y octava placa en la carrera de esta agrupación, The Dark Side Of The Moon.
Hablar de Pink Floyd es hablar de calidad musical con letras mayúsculas, y es también hablar de una banda que no se dejó abrazar por las modas, ni quedar ciegos de manera repentina con el éxito y que siempre estuvieron dispuestos a ir mas allá de lo que pedían los demás. Es que si hubiesen seguido pegados en los psicodélico, quizás se convertirían en los mas capos de ese género o simplemente aplastarían su fama a costa de melodías repetitivas y que pasarían a un olvido inmediato. Pero la historia hizo que siempre fueran arriesgados, y con "The Dark Side of the Moon" decidieron emprender otra faceta, la del rock conceptual para dejar de lado las letras metafóricas, a ratos extrañas y pasar a hablar claro y sin tapujos sobre el mundo. Además era el momento indicado para trabajar mano a mano con la mejor tecnología de estudio de grabación de esos años y empezar a experimentar con los nuevos sintetizadores.
"TDSOTM" es un disco memorable, que habla sobre el mundo de hoy, sobre las competencias, sobre el consumismo, sobre el vivir día a día en una rutina eterna, y debe ser por eso que fue un éxito inmediato en todo el mundo. Llegó al primer puesto del Billboard y estuvo 803 semanas (casi15 años!!!)  dentro de esas casillas, siendo siendo así el álbum que más tiempo ha permanecido en listas de la historia. Estudios indican que hasta el día de hoy, y de manera aproximada, las ventas del disco ascienden 60 millones de copias vendidas y que no cabe duda de que es el disco mas famoso y recomendable de Pink Floyd.

Una de los momentos épicos de este gran disco es cuando aparece en escena el piano de Richard Wright para dar inicio a su obra maestra: "The Great Gig in the Sky".
La historia de esta canción empieza en Junio del año 1972 en los famosos estudios Abbey Road, cuando el tecladista de la banda ensayaba una delicada pieza de piano que había escrito en sus ratos libres. La idea era enseñarsela al resto de la banda con el fin de buscar alguna idea en conjunto para llevarla al disco que estaban preparando. La tarea no era fácil, pero poco a poco la banda fue tomando algunas ideas y decorando esa base de piano. "La toqué y se acercaron a escuchar la canción. En ese momento a todo el mundo le gustó la secuencia de acordes. Tras eso, ns miramos las caras y nos preguntamos '¿Qué hacemos con esto?" recordaría Wright en Junio del 2003.

La banda empezó a trabajar esta canción y ante cada versión nueva iban cambiándole el título a la canción  Se cuenta que en primera instancia se llamó "The Mortality Sequence", posteriormente quisieron darle un giro a la canción y la titularon "The Religion Song" e incluso utilizaron el sarcasmo para bautizarla por unos días como "Ecclesiastes".
Finalmente, Wright decidió volver a retocar algunos acordes y le dio cierto significado a cada pasaje. La idea del tecladista era hacer una canción sobre la vida y su lento camino hacia la muerte mediante los cambios de ritmos. Segun "Rick", la canción va descendiendo gradualmente como si fuera la muerte. Por lo tanto en la parte intermedia, donde la canción toma fuerzas, es para reflejar a esa persona que está luchando por vivir, que no quiere que la muerte se lo lleve y se apaguen sus sueños.La segunda mitad suena mas lenta, más suave, y refleja la muerte de la persona, y el como se desvanece.
En una entrevista con Mojo, en el año 1988 Wright declaraba sobre la (curiosa) inspiración que llevó a componer esta canción: "Para mí, una de las presiones de estar en la banda era el miedo constante de morir lejos de casa, a causa de todos esos viajes que hacíamos en aviones y por las autopistas en Estados Unidos y en toda Europa".

Una vez que tenían la canción hecha en su totalidad, Wright decidió poner una parte vocal, pero esta tenía que ser femenina, para darle un detalle especial a su creación. Para ello le pidió al productor Alan Parsons que hiciera algunos arreglos a la canción y que contactara a alguna voz femenina de su gusto personal. Para el productor, no era una tarea muy fácil llegar y contactar a una cantante sin analizar previamente la postura del resto de la banda. Por esa razón, antes de tomar una decisión fue al estudio de grabación y le planteó las candidatas a vocalistas al resto de la banda.
La elegida fue una cantante inglesa llamada Clare Torry, quien ya había trabajado con Alan Parsons años atrás, cuando este fue el productor de uno de sus discos con covers.
Una vez que la contactaron, Clare llegó al estudio y fue recibida por la banda y el productor. Una vez que supo los detalles de la grabación, charló con los músicos y escuchó la melodía, la cantante pidió la letra de la canción para ensayarla y ahí vino su sorpresa: Tenía que improvisar.
"Se nos había olvidado decirle que la canción no tenía letra y que simplemente había que improvisar. Cuando empezamos a grabar ella sólo decía "Oh baby" y cosas por el estilo, por lo que tuvimos que parar y volver a empezar de nuevo. La idea era que sienta la música, que le dé un toque verdadero a su interpretación" explicaba Parsons a la Rolling Stone en Marzo del 2003:
"Estaba aterrorizada. No sabía qué hacer. Nosotros le decíamos "sólo tienes que ir  e improvisar". Cosa que hizo, y le salió extraordinario, maravilloso. Me siento muy emocionado cuando escucho a Clare. Para mí, ese es el detalle que hace que la canción no sea necesariamente sobre la muerte sino que es un desgarro espiritual. Puedes oir el terror, el miedo y la emoción, todo eso en la forma en que la voz se mezcla con la banda. Eso la hace muy especial " declararía el autor de esta gran pieza en la Mojo.

En el año 2005, Clare Torry tuvo tiempo para hablar sobre esta sesión de grabación, y fue en una entrevista con John Harris, autor del libro "Dark Side Of The Moon". En esas páginas la cantante, que después trabajaría con otras bandas como Culture Club, Alan Parsons Project y el gran Meat Loaf, declaró: "Entré, me puse los auriculares y empecé gritando 'Ooh-Aah, baby, baby. Yeah, yeah, yeah' Ellos pararon y dijeron: 'No, no. No queremos eso. Queremos algo al estilo de Doris Troy'. Trate de cantar algunas notas más largas, de modo que empecé a hacer de eso un estilo propio. A medida que la ibamos grabando y ensayando me iba familiarizado con la pista de fondo. Fue entonces cuando pensé:" Tal vez debería fingir que soy un instrumento más de la banda "Así que le dije al productor, 'Comencemos la pista de nuevo.' Uno de mis recuerdos más perdurables es que Alan Parson hizo un efecto muy hermoso sobre mi voz mientras cantaba. Tenía mucho eco, aunque no en exceso y cuando cerré mis ojos encontré la fuente de inspiración necesaria".
Otro que quedó impactado con la interpretación vocal de Clare, fue el guitarrista David Gilmour, quien en 1998 declaraba en una entrevista: "Habíamos estado pensando en invitar a Madeleine Bell o a Doris Troy, pero quede impactado cuando esta pequeña mujer blanca caminó al micrófono y empezó a cantar de manera maravillosa. Si bien le costó afinarse con el grupo, en todo ese proceso logró dar con ese sonido orgásmico que conocemos hoy y amamos por siempre".

Pero la amistad entre Torry y la banda tuvo un final ligado a demandas, juicios y tribunales de por medio. Fue en el año 2004, cuando Torry demandó a Pink Floyd y a la EMI por derechos de autor. Según ella, en ese proceso de grabación, ayudó a la composición de esta pieza musical y por esa razón quería regalías  Pasó casi un año cuando se supo que la cantante había ganado el juicio y eso llevaba a que tenía que aparecer en los créditos del disco como coautora de la "rola" y además se llevó un suculento cheque con varios ceros detrás de la cifra. Por eso amigo músico, tenga cuidado si invita a una cantante a participar de un disco, más si este vende una fortuna y los eleva a la cima de la fama eterna.

Esta es parte de la historia de una canción espectacular, que forma parte de un disco histórico, un disco que no puede faltarle a ningún fanático del rock.
Que la disfruten!

3 comentarios:

Sergio DS dijo...

Lo siento, con este grupo, álbum y tema no soy imparcial... espectacular no, ¡ENORME!.

p.d. es curioso, esta misma mañana he escuchado la versión en directo que trae la edición remasterizada que publicaron el pasado año.
¡ENORMES!.

Isa dijo...

Este tema es simplemente una obra maestra. Te traslada, y penetra de una forma intensísima en tu ser.
Aunque no de forma tan erudita como el maestro JimmyJazz ;-)yo también me atreví a escribir sobre este temazo en mi blog: http://cancionesdebuenrollo.blogspot.com.es/2012/03/great-gig-in-sky.html

Ignacio Ruda dijo...

La propuesta de Torry no tiene otra explicación que el canto de los dioses. Desde entonces muchas voces la han interpretado pero la puesta en escena de Bianca Antoinette es desquiciadamente extasiante...